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Cinco maravillas de España que desaparecerán para siempre por el cambio climático

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Cinco maravillas de España que desaparecerán para siempre por el cambio climático

Si no se toman medidas de gran calado, en España las temperaturas subirán 0,6 grados por década, lo que implica un calentamiento alarmante. Estos son algunos parajes naturales y maravillas de nuestra naturaleza que peligran por el cambio climático.

Pérdida de ecosistemas, desertificación del territorio, erosión, zonas de costa anegadas y destrozadas, lugares que se quedan sin nieve, olas de calor virulentas… de no tomarse medidas urgentes y radicales la España que conocemos hoy peligra para mitad de siglo. Según un estudio del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich tras evaluar más de 500 ciudades, en 2050 Madrid podría tener las temperaturas de Marrakech, con un mes de julio 6.4ºC más caliente de media en la capital, y olas de calor que pasarán de los siete días de media actuales a 13.

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Otra investigación publicada en Nature apunta a diversos lugares de la costa española como los más susceptibles de sufrir inundaciones si el calentamiento global sigue haciendo mella. En el peor de los supuestos para finales de siglo la costa española experimentaría un aumento de 1,1 metros de subida del nivel del mar. En julio de 2017, los paleoecólogos Joel Guiot y Wolfgang Cramer pronosticaron en la revista Science que en 2090 la península Ibérica se podría desertificar al nivel del Sáhara si la temperatura media del planeta sigue en alza.

La costa es una de las zonas especialmente más vulnerables en España: la mitad de las playas de arena del mundo corren riesgo de desaparecer para 2100, siendo el riesgo más elevado en Australia, donde podrían esfumarse 12.000 kilometros. En España y el Sur de Europa, las playas podrían llegar a perder 86 metros para finales de siglo si no se toman medidas para remediarlo. En nuestro país están en alerta 60 metros de costa para fin de siglo, 27 de ellos para el ecuador del mismo.

Mientras, los fenómenos extremos se multiplican con todos los desperfectos materiales y costes en vidas animales y humanas que implica. Buena muestra de ello son las inundaciones catastróficas de la DANA de 2019 en la costa levantina, las tormentas torrenciales que causaron la muerte de varias personas en Mallorca o los incendios de Galicia en 2017, agravados debido a una insólita sequía, 30% de humedad, rachas de viento de más de 30 km/h y más de 30 grados de temperatura a mediados de octubre. Incluso los fenómenos extremadamente fríos como el temporal Filomena obedecen a las tendencias del cambio climático.

¿Qué lugares de España están en riesgo de desaparecer para siempre tal y como los conocíamos? Estos son cinco de ellos.

Glaciares del Pirineo

Glaciares del Pirineo

La imponencial gélida y la belleza espectacular de los glaciares pirenaicos se derrite un poco más cada año: solamente el de Monte Perdido ha perdido de media cinco metros de grosor y hasta catorce en algunos puntos.

Greenpeace alerta que hasta la fecha hemos perdido el 80% y para 2050 podrían desaparecer de forma irreversible. De los 52 glaciares que había en 1850 33 ya han desaparecido, la mayor parte en los últimos 40 años. Otro dato escalofriante: de 3.300 hectáreas de lenguas de hielo de principios del siglo XX solamente quedan 390.

Cabo de Gata

cabo de gata

Cabo de Gata es una auténtica maravilla que podría ser castigada en su totalidad y literalmente ahogada por la subida del nivel de las aguas: en medio siglo el mar bordeará la ermita de la Virgen del Mar y se acercará a la Torre de Torregarcía, anegando por completo su playa y extendiéndose por la Almadraba de Monteleva, según las predicciones de Central Climate, cuyo mapa interactivo puede consultarse online.

La subida de dos metros del nivel del mar también acabaría con Punta Entinas, Guardias Viejas, la playa de Los Muertos, casi toda la urbanización de Vera junto a la costa y otras zonas del parque como la playa de Rodalquilar.

La Manga del Mar Menor

manga del mar menor

Una playa que ha menguado desde hace más una década para desaaparecer, un lugar contaminado por vertidos, inundaciones en sótanos y viviendas debido a la DANA y a la gota fría… La Manga del Mar Menor es una de las zonas más proclives a experimentar inundaciones debido al cambio climático, al que se unen la excesiva construcción a pie de playa o la falta de planes urbanísticos.

Además de este problema, el mar se muere: la sopa verde de 2016 y la muerte súbita de tres toneladas de peces en octubre de 2019 vaticinan que la mayor laguna salada de Europa puede acabar convertida en un embalse vacío. 

Baroña, las Catedrales y otros tesoros de Galicia

castro de baroña

El Castro de Baroña -apodada la Venecia gallega-, ya se está empezando a ver afectada por la erosión marítima y podría acabar desapareciendo bajo el agua. Lo mismo le podría suceder a la playa de las Catedrales o el puerto de Burela en Lugo, así como gran parte de la ciudad Vigo o el casco viejo al completo en A Coruña. Las zonas costeras de la vecina Asturias también tienen mal pronóstico y pueden verse gravemente afectadas: Gijón, Avilés o Cudillero en especial. 

Santander

santander

Mientras que la costa vasca se libra más, Santander es una de las urbes que se comerá la peor parte: podrían quedar anegadas zonas como el barrio pesquero, mientras que solamente podría accederse a la península de la Magdalena por mar, mientras que renales como el Puntal de Laredo, las playas del interior de Santander y El Sardinero desaparecerán por la subida del océano.

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Para 2050, también arenales como el Puntal de Laredo. En total, 4 de cada 10 playas están en peligro. Según el mareógrafo de Santander entre 1945 y 1999, el nivel del mar ha aumentado en 2mm por año.

Son muchos los ecosistemas vulnerables en Cantabria: especialmente lagunas, ríos y arroyos de alta montaña, bosques caducifolios, tipo hayedos y robledales. Muchas especies están en peligro, desde las marinas a otras terrestres como el oso pardo cantábrico o el urogallo.

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