fbpx

Genshin Impact, miHoYo y el cambio de paradigma

Back to Blog

Genshin Impact, miHoYo y el cambio de paradigma

El pasado Domingo, 27 de Septiembre de 2020, puede haber pasado desapercibido para muchos. Otro día más en la eterna cuarentena argentina, o bien en el período entre oleadas de la pandemia, una realidad dura de asimilar a esta altura. Pero dentro de unos cuantos años, cuando los historiadores del gaming empiecen a mirar hacia atrás, puede ser recordado como un punto de inflexión tremendo por la salida de Genshin Impact.

No me refiero a las presentaciones ya añejas de consolas y el respectivo fin de otra era o generación en el mundo de los videojuegos, que también es digno de mención como siempre. Sino, a la pequeña y silenciosa revolución que se lleva a cabo mientras escribo estas letras, de la que muchos gamers veteranos no tienen idea, y por eso mismo, los más jóvenes la viven tan propia. Así es como me gustaría definir a lo que miHoYo, una empresa que a todas luces nunca se fijó el significado de su nombre en Español, viene haciendo desde hace tiempo. Dejando de lado el chiste escatológico obligatorio, vamos a hablar de miHoYo.

Risitas dignas de un nene de tercer grado aparte, lo que la empresa china fundada por (ex) estudiantes de una prestigiosa universidad tecnológica de Shanghai se trae entre manos, tiene el potencial para patear el tablero como lo conocemos. La primera pista de las razones para tal afirmación, la vemos en un detalle para nada accesorio, el hecho de hablar de China. No Japón, ni Estados Unidos de América, ni una filial grande europea de otra compañía. El segundo punto de interés, es el formato free to play del juego. Gratis, total y completamente. El tercero, la compatibilidad entre plataformas desde su salida: PC, Android, PS4, iOS. El cuarto y para no hacerla más larga, y quizás el más importante de todos, que el juego esta tremendo.

Acá es donde la cosa se pone seria y tenemos que empezar a preguntarnos cuándo el presente se volvió el futuro. Y cómo es posible que una empresa desconocida para el gran público general, haya firmado uno de los mejores juegos del 2020, lo deje gratis, y encima reviente tópicos, ponga de manifiesto las miserias del medio. Aún más, hasta le sobre resto para darle una lección a gigantes como Nintendo y el resto de la industria. Poca cosa, ¿no?

Aunque haya sucedido de forma invisible para quienes no sean del palo posta, la realidad es que miHoYo ha sido una empresa muy prolífica, rentable y conocida en el medio. La gran pregunta acá es, querido lector: ¿Qué medio? Pues más ni menos que el más fructífero, masivo y de fácil acceso que tenemos hoy en día. ¿Switch, PC, Play Station? No querido… esa supercomputadora que tenés en el bolsillo, o a unos escasos 5 centímetros de tu mano casi todo el tiempo.

Empezaron con los típicos juegos clónicos del tipo arcade que parecen ser un filtro necesario, ineludible para el que quiera comenzar a incursionar en los videojuegos. En el camino, fueron armando un equipo que sin dudas, sabe muy bien lo que hace. Para cuando este escritor conoció la casa y una de sus joyas, hace ya dos largos años, iban por la tercera entrega de su serie Honkai. Con un nombre que, destilando inteligencia de marketing recuerda mucho a Neon Genesis Evangelion, se llamaba Honkai Impact 3rd. La referencia no es casualidad ya que se entrelaza con la trama del juego, también gratuito y con modelo gacha. Uno al que llegué luego de ver la frase “El NieR gratis para celular“, que me hizo reír y dudar. Unas 200 horas de juego sin poner un peso (Maestro Rata Splinter) después, ya no hay risas ni dudas de mi parte.

Fue si mal no recuerdo el año pasado, cuando un mail me informaba como al resto de jugadores, que el equipo estaba trabajando duro en un nuevo proyecto. También completé cierta encuesta, para guiar (aunque fuese en forma ficticia) el destino de tal nueva aventura de miHoYo. Fidelización, ¿quién te conoce? Pasó el tiempo y ahora ese proyecto ambicioso se hizo una realidad.

“Waifus, poderes, existencialismo. ¿Para qué más?”— Honkai 3rd Impact

Genshin Impact, supuso el abandono de la fructífera saga Honkai, un éxito que ya ataba demasiado a sus creadores. El reseteo, guardando suficiente parecido tanto estético como argumental con lo previo, solo parece haber mejorado el producto final. Con un equipo veterano, la masa casi infinita de beta testers y opiniones de usuarios como yo, además de una gerencia inteligente, han dado este cuarto impacto, el más grande en la historia de la empresa.

El resultado es un ente creado a partir de referencias, sacando lo mejor de cada uno. Una obra de ingeniería gamer que mezcla, en efecto y como leí antes de Honkai Impact 3rd, la jugabilidad de un NieR o Bayonetta, el mundo abierto con el que se puede y debe interactuar de Skyrim, y la estética anime fantástica de Zelda Breath of the Wild. Todo bien hermanado, fluido, orgánico. Respetuoso de las fuentes de las que bebe, pero sin encerrarse en ellas. Toda una proeza que viene a confirmar el lema con olor a Engrish de la compañía: Tech Otakus Save The World. Con tal descripción, no hace falta decir cómo le esta yendo al juego, supongo.

El éxito es tan grande teniendo en cuenta las circunstancias, que no hace más que llenar de preguntas (sobre) miHoYo la mente de los desprevenidos. ¿Quiénes son estos tipos que hicieron todo bien, y dónde estaban que apenas los conocíamos los enfermazos del gacha?

Entendieron todo. Frase que usan los más jóvenes (y no tanto) en redes sociales o su lenguaje coloquial. Describe las actitudes, acciones o hechos que tienen aprobación popular, lógica y en muchos casos, noción de preventivo. A veces, y para cerrar el circuito de frases hechas, se lo acompaña de Es todo lo que está bien, que no necesita explicación.

Una vez que logramos decodificar el éxito de Genshin Impact, nos damos cuenta de que más allá de los géneros mezclados, la experticia y las buenas formas, hay mucho más. Desde comprender la importancia y futuro del modelo free to play bien entendido, a recuperar y animarse con una fórmula compatible entre Un Jugador y Multijugador, a revivir la esperanza ya muerta y enterrada por el MMORPG. O por el JRPG, y acá es donde se nota que miHoYo, entendió todo.

Porque, a pesar de ser una empresa china, sus juegos salen en varios y diversos idiomas, con la adición importante del Español en Genshin Impact. Detalle aparte, la posibilidad de poner el audio en japonés, verdadero idioma nativo por la calidad de seiyus (dobladores) que maneja, y por la estética que es un guiño a lo nipón; y al mismo tiempo dejar el subtitulado en otro idioma. Tanto, que más de uno será engañado y creerá estar jugando a algo más japonés que Nintendo y Atlus. Pero esto es una muy inteligente consecuencia de su formato, empaque y enfoque hacia un mercado global.

Captura ingame, todo es así de hermoso, y más.

No es el primer ni el único caso, aunque si uno de los más exitosos y con mejor recibimiento por parte del público. Acá el japanófilo moderado que soy tiene que hacer la aclaración de que hay una disputa entre los aficionados a las artes japonesas, con respecto a si algo con estética, espíritu y hasta entorno manganime, lo es o no, si el producto viene de Japón o fue hecho por terceros copiando el estilo. Algo así como lo que sucedería para el que haya probado “asado argentino” fuera del país y todo el debate que eso conlleva.

Por su parte, los chinos hace más de una década que se han dedicado laboriosamente, a ser la fuerza de trabajo outsource para cantidad de proyectos de todo tipo que sus vecinos isleños luego firman. Desde fabricación de hardware al dibujo puro y duro de muchos animes. Así como Japón exporta cultura y fachada, o Corea música en las últimas décadas, China parece haberse convencido de que era una batalla perdida ganarle a sus vecinos en su propio juego. Por lo que prefirieron trabajar para ellos. Pero, pequeño detalle, el que trabaja, aprende. Cada temporada salen más y más animes de firma china, por dar un ejemplo.

Genshin Impact y miHoYo vienen a dar vuelta la tortilla, vendiendo un producto con maquillaje nipón, producción global y a un público masivo sin casarse con ninguna compañía de las grandes. Todo solventado por las excelentes entregas previas. Mientras Japón duerme y ve palabras como innovación, multiplataforma o gratuito con pánico cultural grabado a fuego, los chinos dan pasos agigantados. Y en este, quizás por primera vez, los superaron en todo. Mientras que miHoYo, a simple vista, es todo lo que esta bien. Aunque eso depende de a quién se le pregunte.

Dejando de lado la condición un tanto ambigua y teórica de apropiación cultural, que me recuerda a cierta marca alemana que jamás lo fue, parece todo demasiado bueno para ser cierto. Pues bien, ante la duda y con mucho recelo, varios ya han empezado a conspirar.

Muy poco tiempo después del lanzamiento, la naciente comunidad global de Genshin Impact se sorprendió con la noticia de que el juego, como si fuese una especie de confirmación a lo Trump, tenía un spyware chino. Traición, decepción, desengaño. Los jugadores de buena parte del mundo, corrieron a desinstalar de sus máquinas el programa, para darse con la sorpresa, según algunos, de que el spyware se escribía en el mismo kernel del sistema operativo Windows (!). Todo esto sería el triste final del artículo, su merecido y qué esperabas de colofón, y la justificación que muchos buscan desesperados para ni siquiera probarlo, como el que escapa a los cantos de las sirenas en el mar. De no ser por un crucial detalle: Que era mentira.

El que por elección o circunstancia se ha visto representado en el mundo del IT, sabe que hablar de falsos positivos es algo común. Para quien apenas es un jugador casual, no, y esa era la víctima objetivo de la desinformación. La marca miHoYo salió rápidamente a aclarar los tantos, y darle seguridad a sus usuarios. Explicando que lejos de un spyware, se trataba del sistema anticheat del juego, el mismo que evita abusos ingame y es indispensable para cualquier tipo de producto online (o debería serlo).

Luego de un pequeño update, ahora el sistema anticheat (y el juego) se cierran del todo al salir, en lugar de quedar dormidos en la barra de tareas para ingresar más rápido… cosa que se me hace extraña porque en la configuración del juego siempre estuvo la opción de que se cierre del todo. Algunos afirmaron que leía el portapapeles, algo sujeto a debate, sin embargo comprensible en un juego de esas características debido a cosas como el farmeo masivo a través de ciclos de macros. Pero bueno, la generación del siguiente, la gente no sabe una mierda y no quiere aprender. Eso si, a la hora de creer, le creen a cualquiera con voz electrónica en YouTube, o a un redactor que prefiere pedir perdón que pedir permiso confirmar las fuentes. El daño, ya estaba hecho, aunque era evidente que se trataba de algo por pulir en un juego nuevo (ya que era fácil de descubrir, en iOS hasta aviso daba).

Si esto hubiera sucedido con un producto de Atlus, que tiene una política muy agresiva de seguridad en PC, u otra marca, ¿el escándalo hubiera sido el mismo? Otra pregunta aún más interesante: ¿Por qué la reacción de la comunidad fue un y qué esperabas?

Ya nombré por ahí al meme viviente que tiene el cargo más importante del planeta Tierra. El mismo que llama al COVID-19 el virus chino, pero que no puede responder por (hasta la fecha) 200k de nuevos departamentos de 3×1 en suelo americano. No es algo nuevo, desde hace varios siglos se habla del peligro amarillo, forma despectiva de tratar a los asiáticos y su cultura. El tema es que tampoco termina ahí, ya que en la diversidad cultural que tiene Asia, aún ellos mismos hacia adentro se discriminan. Corriendo la cortina de la cordialidad, los japoneses de tiempos milenarios tienen problemas con los chinos, apenas colaboran con los coreanos por cuestiones comerciales, y toda una larga historia de invasiones, guerras y detalles cruentos entre naciones, que hacen ver a los nazis como aficionados.

Ahora, con el estigma tanto asiático como chino de un virus que ha dado el mayor golpe económico en la Historia Contemporánea; sale un juego como Genshin Impact que se come a toda la competencia con merecimiento, y lo firma una marca de enfoque global pero con cabeza del Pueblo del Medio. Vaya casualidad, en una época donde hasta un mouse viene con software propietario, justo esa compañía sea blanco de una campaña sucia en contra, a días de su lanzamiento y con una desmentida categórica. Si me dicen que fue por accidente, quizás en un acto de pelotudez ingenua nobleza, me lo creo. Todo esto mientras tenemos desde Snowden y Wikileaks pruebas de que quienes ordenaron backdoors a Intel, Apple y otras marcas, haciendo que virtualmente puedan espiar a quien quieran en el mundo, son otros. Que casualidad, divina probabilidad entre millones, que sea la misma gente que quiso prohibir a Huawei, quiere el control total del 5G, o pone palos en la rueda a todo lo que, ¡otra casualidad del destino! salga de China, llámese TikTok, WeChat o, como no, Genshin Impact.

Vivimos en un mundo muy raro, queridos lectores. Uno que a veces pienso, parece ser una realidad cuántica en la que algo salió muy como el culo, en la que nos toca cual gato de Schrödinger, vivir la bifurcación de la posibilidad y estar muertos/vivos al mismo tiempo. Quizás en otro universo, no haya pandemia. No estén viviendo una guerra fría económica entre Estados Unidos de América y China, o Genshin Impact sea reconocido como el mejor juego del año, título que no le queda nada grande. Y el gato, fuera de toda duda, viva. Pero esta es la realidad que nos toca, y en ella, a pesar de todo el contexto, no hay nadie que no juegue para algún bando, y miHoYo es otro ejemplo. Aunque esta vez las acusaciones fueron injustas, tremendistas e infundadas, y algunos cambios del progreso no pueden evitarse para siempre, le pese al que le pese, de la nacionalidad que sea.

Como diríamos los argentinos coloquialmente, agárrense las cachas con las manos, y saluden a miHoYo. Señores, esto es el futuro más probable. No por deseo, que también, sino por todo lo que significa.

Porque la marca china le acaba de enseñar a toda una generación de videojugadores, que se puede tener el combate de NieR, el mundo abierto de un sandbox occidental, el gustito de un JRPG, la profundidad de una trama manganime con referencias a nada más y nada menos que Evangelion, con finalización de detalles a lo Breath of the Wild. Gratis. Sin vueltas, sin verso. Multiplataforma. Sin necesidad de comprarse la Switch ni pagar 70 dólares por adelantado por el juego. Con experiencia Single Player que deja en vergüenza las superproducciones de marcas multimillonarias que sacan sus juegos de mierda todos rotos (aún no tuve ni un glitch/bug en unas 30 horas de juego). Con espíritu y respeto nipón contratando gente idónea del medio en el país vecino, pero la capacidad de adaptación e innovación que a esos mismos les falta. Ni mencionar su modelo de mercado global que piensa en clave mundo, mientras todavía esperamos traducciones de cosas que solo salen en el idioma del Sol Naciente, con suerte en Inglés. Encima, el juego es buenísimo.

Más ingame. Todo es explorable y no llega al 10% del mapa.

Muchachos, no hay vuelta que darle, Genshin Impact es un sueño de modelo de negocio que, no me cabe ni una duda, va a hacerlos re contra mega millonarios en el corto plazo. Puede que a partir de la escritura del último punto final en este artículo, empiecen a mandarse una macana atrás de otra, y aún así, seguiría siendo una experiencia recomendable por lo que pude jugar. Desde mañana mismo, un paywall grande como una casa puede aparecer en el juego y ¿saben qué? sería merecidísimo y valdría cada centavo. Apenas voy saliendo de la primera ciudad grande, y se nota que al menos habrán otras 2 o 3, con capacidad de ir escalando a futuro. Los únicos pagos que vi, fueron para tener más personajes o que te salgan mejores armas, cosa que en un Battle Royale sería deleznable, pero en algo con tanto contenido Single Player, bien queda como anecdótico. Más aún si nos ceñimos a su género propuesto, rol cooperativo. Una mezcla rara entre gacha bien entendido, con un juego lleno de contenido que vale la pena. Todo está tan bien hecho, con tanto detalle, que explicaciones como tiene spyware chino vienen de ahí, de que estamos acostumbrados a pagar por contenido nefasto de antemano, casi sin devolución, en una industria cuya gran parte, ya no tiene corazón.

Es posible, que Genshin Impact y miHoYo, sean excepciones en el espacio/tiempo, colados de una realidad alterna en la que todo va un poco mejor. Que no sea la tan necesaria revolución que hace años nos debemos en el gaming, o se transforme en un monstruo horrendo en el proceso. Que los japoneses, estadounidenses y europeos, en lugar de tomar nota y aprender, pongan palos en las ruedas o sigan con sus modelos de negocio del siglo XX, así como con todo el racismo y tácticas sucias de esa era. Peor aún, que se confirme alguna mano oscura de cualquier bando metiendo spyware, manchando un juego que por su contenido se siente perfecto.

Si todo sale bien, este será el nuevo paradigma que venimos presintiendo algunos desde Path of Exile, por ejemplo. Todo parece indicar que así será, y nada normal, más allá de una súbita inoperancia de la gente a cargo de miHoYo, se vislumbra como problema. A día de la fecha, no es el caso y solo resta disfrutar de esta anomalía en una industria que se acuerda poco, cada vez menos, del que paga. Pero cosas más extrañas se han visto en el multiverso, tiempo al tiempo y a esperar lo mejor.

Origen

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Blog