fbpx

Los expertos desaconsejan esteroides para recuperar el olfato por la COVID-19, y sugieren este entrenamiento

Back to Blog

Los expertos desaconsejan esteroides para recuperar el olfato por la COVID-19, y sugieren este entrenamiento

Volver a entrenar el olfato para que se adapte de nuevo a los aromas es la recomendación básica de los expertos para quienes han visto mermado o anulado este sentido debido a la COVID-19. Los especialistas desaconsejan el uso de esteroides.

Desde el comienzo de la pandemia sabemos que uno de los síntomas del coronavirus se trata de la perdida de olfato (anosmia) y del gusto (disgeusia). Son varios los pacientes de covid prolongado que tardan en recuperarse de este desagradable efecto, e incluso algunas personas infectadas experimentan parosmia, o distorsión de los aromas, algo que provoca que la comida les sepa a rayos. A estos las patatas fritas les apestan a carne podrida y el vino tinto adquiere olor a gasolina.

Se calcula que en torno al 60 por ciento de los que contraen COVID-19 experimentan una alteración en el olfato, mientras que alrededor del 10 por ciento tienen síntomas persistentes que duran semanas o meses.

Un grupo de expertos en olfato desaconseja el uso de esteroides para tratar la pérdida persistente del olfato causada por COVID-19. En cambio, sugieren un entrenamiento olfativo a medio-largo plazo para recuperar este sentido. Este puede durar meses e implica aspirar al menos cuatro aromas diferentes dos veces al día, contribuyendo a una recuperación sin efectos secundarios no deseados.

La recomendación se basa en una revisión sistemática basada en la evidencia, que concluyó que los corticosteroides no deberían ser la primera opción de tratamiento para la pérdida del olfato debido al COVID-19. Estos medicamentos son comunes para congestiones e inflamaciones nasales, pero esta no es la causa de la disfunción olfativa causada por el SARS-COV-2. Además, tienen bastantes efectos secundarios, como efectos secundarios no deseados, como retención de líquidos, presión arterial alta y cambios de humor.

Vino tinto que sabe a gasolina o patatas que apestan a carne podrida: el raro efecto secundario de la COVID-19

“El entrenamiento olfativo no tiene efectos secundarios conocidos y es de bajo costo. Además, es el único tratamiento disponible … respaldado por una sólida base de evidencia”, apuntan los científicos. Este entrenamiento también ha resultado exitoso para ayudar a tratar la pérdida del olfato por otras infecciones.

Una comparación sistemática de los tratamientos potenciales para la pérdida del olfato posvirales realizada en 2020, incluyendo el entrenamiento olfativo, los esteroides sistémicos, las terapias tópicas, los medicamentos orales no esteroides y la acupuntura, encontró que el entrenamiento del olfato debería ser la recomendación número uno basada en la actual evidencia.

Este entrenamiento olfativo genera sus frutos: a principios de 2021, un estudio de 1.363 pacientes con coronavirus con disfunción olfativa encontró que el 95 por ciento de los pacientes recuperaron la capacidad de oler medio año después. Se les había recomendado entrenar, aunque no se sabe con certeza quienes lo hicieron y quienes no.

Con base en la evidencia actual, los autores piden precaución hasta que se puedan realizar ensayos aleatorios controlados con placebo. Hasta entonces se debe priorizar el entrenamiento olfativo a recetar esteroides.

“El objetivo del entrenamiento es ayudar a la recuperación basada en la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para reorganizarse para compensar un cambio o una lesión”, dice Carl Philpott de la Universidad de East Anglia en el Reino Unido. No todas las personas se recuperan al mismo ritmo. Quienes más tardan son las personas mayores porque tienen menos neuronas receptoras olfativas.

Hablando tradicionalmente, el entrenamiento del olfato se basa en cuatro olores: clavo, rosa, limón y eucalipto, pero realmente pueden escogerse otros. Puede resultar beneficioso centrarse en olores familiares como pueden ser perfumes, cáscaras de limón, vainilla o café molido, y reflexionar sobre los recuerdos mientras los huele. Cambiar los cuatro olores cada 12 semanas mejora los resultados. 

El estudio fue publicado en el Foro Internacional de Alergia y Rinología.

Fuente | Science Alert

Nos encanta recomendar el mejor contenido, por eso no te pierdas el siguiente artículo de Andrea Núñez-Torrón Stock y no dejes de visitar su página!
Ver Original:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Blog