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MiniDisc (o cómo a veces lo excepcional no funciona)

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MiniDisc (o cómo a veces lo excepcional no funciona)

A veces pasa que hacés todo bien, e incluso así, no alcanza. Quizás Sony y su MiniDisc sean un buen ejemplo de esto.

El MinidDisc, al menos en Argentina y si mal no recuerdo, llegó allá por el año 1995 de la mano de la – por entonces – famosísima cadena de casas de audio Musimundo que ahora es Megatone con branding cheto y venden hasta cocina, pero en esa época vendían casi en exclusiva discos, casetes y vinilos y además hardware de audio, pero solamente de calidad. Recuerdo cómo si fuese hoy cuando entré en el local de calle Florida y vi por primera vez esa tecnología. No me olvido mas que los pequeños productores portátiles de este tipo de discos costaban alrededor de ar$900 que por entonces eran, curiosamente, u$s 900.

El primer reproductor portátil de Minidisc. Salió a la venta en 1992.

Un Discman, que era un lujo también por ese entonces, costaba alrededor de un cuarto de ese precio. Y hablo de un Discman bueno, uno Sony, con sistema anti-shock y todo. Pese a todo, seguía leyendo las bondades del sistema propietario de Sony y me volvía loco… ¡Se podía grabar audio digital! Por entonces hablar de una grabadora de CD era impensado y mi mente apuntaba a este sistema como “el futuro”.

El futuro que no fue

La primera vez que tuve contacto con un Minidisc fue, si mal no recuerdo, en 1998. Sé que estaba en los últimos años de la secundaria y tenía un conocido que laburaba en una radio bastante grande de mi ciudad. En esa radio tenían equipos reproductores del formato y centenares de Minidiscos. Increíble era, para ese entonces, la facilidad con la que se copiaba música de calidad digital, para mi era como estar en una juguetería y ver en una pantallita LCD el nombre de los temas era… demasiado fuerte.

Sony pensó en los Minidiscs como los reemplazantes del clásico casete magnético y vaya si pensó. El sistema es casi perfecto: no se rayaba como los cd’s, era regrabable, la calidad de audio era digital y más, pero… los equipos reproductores y los disquitos eran caros, los japoneses se durmieron en el licenciamiento de la tecnología y es probable que los analistas no hayan previsto la llegada del formato MP3, las grabadoras de CD, Napster e internet, que enterraron cualquier virtud que pudo tener esta tecnología.

Distintos modelos de MiniDisc.

Por un tiempo y ya hace algunos años tuve un reproductor de Minidisc. Lo usé poco y cada vez que lo veía me generaba cierta nostalgia y un extraño amor. Además, el reproductor portátil (japonés y buscando en internet y mis neuronas creería que es el MZ-RH910) de Sony es de lo mejor que vi en hardware. La calidad del metal, la forma de cerrar la tapa, el feedback de los botones y hasta la suavidad de los conectores hacen de este tipo de aparatos lo mejor que he visto en mi vida. No es algo nuevo, pueden observar cualquier moto o auto de marca japonesa fabricado en Japón en los 80’s o 90’s para entender lo que digo.

PD: la imagen que ilustra el artículo fue una publicidad de Sony para publicitar el disco Dangerous de Michael Jackson. Altísimo crossover.

Origen

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