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un gran móvil que abandona su esencia

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un gran móvil que abandona su esencia

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Hemos pasado unas semanas jugando con el Poco F2 Pro, uno de los mejores móviles de Xiaomi en España, un móvil con la responsabilidad de demostrar que esta marca que tanto dio que hablar en 2018 está a la altura en un año en el que todos los móviles premium han subido drásticamente su precio.

  • Pantalla:
    • OLED de 6,67 pulgadas.
    • Resolución de 1080 x 2400 píxeles.
    • HDR 10.
  • Rendimiento:
    • Procesador Snapdragon 865.
    • GPU Adreno 650.
  • Memoria:
    • RAM: 6 / 8 GB LPDRR5
    • Interna: 128 / 256 GB UFS 3.1
  • Cámaras traseras:
    • Principal de 64 Mpx con sensor Sony IMX686 con OIS y grabación 8K.
    • Gran angular de 13 Mpx.
    • Macro de 5 Mpx.
    • Sensor de profundidad de 2 Mpx.
  • Cámara delantera:
    • Principal de 20 Mpx, f/2.0.
  • Batería: 4700 mAh.
  • Sistema: Android 10 con MIUI 11.
  • Conectividad: 5G, 4G LTE, Bluetooth 5.0, WiFi 802.11 a/c GPS, GLONASS, NFC…
  • Otros:
    • Sensor de huellas bajo la pantalla.
    • USB-C.
    • IP53.
    • Jack de auriculares.

Lo que significó el Poco F1, su legado y cambio radical

A finales de 2018 conocimos una nueva marca de Xiaomi. Su nombre era Poco, y más allá del nombre de la marca logró ser una revolución como hacía años que no habíamos visto, como lo fueron el primer móvil de Xiaomi, los Nexus 4, 5 y el OnePlus One. El Poco F1 fue de lo mejor de 2018.

Este móvil partía de un gran atractivo, y era el de ofrecer el mejor rendimiento posible, igualando en este término a la gama alta, además de incorporar una excelentísima batería. Las comparaciones con la gama alta terminaban aquí, ya que en diseño recurría a un plástico de gama baja, los componentes multimedia como la pantalla y el sonido eran de una gama ligeramente inferior a su precio y en fotografía era inconsistente, además de no contar con NFC.

Este móvil habría sido mediocre de no contar con el potentísimo Snapdragon 845, chip que a día de hoy sigue ofreciendo un rendimiento sobresaliente y muy superior a los procesadores de gama media en 2020 (especialmente en el gaming). El rendimiento y batería eran el gran factor de compra, y lo siguen siendo.

En un mercado que nos tiene acostumbrados a renovaciones anuales, que Poco mantuviese silencio durante 2019 nos resultó digno de mención. Existían rumores sobre la discontinuidad de la marca, y la ausencia de sentido con una Redmi que con los K20 y K20 Pro (conocidos en España como Mi 9T y Mi 9T Pro) daba a entender que Poco, poco sentido de existencia tenía.

Finalmente hemos llegado a un 2020 en el que Poco, lejos de deaparecer, volvía a la carga con dos modelos, el X2 y F2 Pro, modelos que a nivel físico son una versión de los Redmi K30 y K30 Pro. Los Poco dejan así de ser un dispositivo original para convertirse en lo que, si Xiaomi hubiese seguido la estrategia del año pasado, se habrían llamado Mi 10T y Mi 10T Pro.

El mejor diseño del catálogo de Xiaomi

El Poco F2 Pro es un móvil grande y pesado, y es uno de los aspectos que más ha empeorado respecto al modelo original. Desde el F1, el Poco F2 Pro ha engordado casi 40 gramos, un peso que en un inicio no parece demasiado, pero que marca la diferencia.

  • Peso Poco F1: 182 gramos
  • Poco F2 Pro: 221 gramos

¿Por qué es tan pesado este móvil? Pues no es que haya engordado caprichosamente como yo he hecho durante la cuarentena, sino que viene reforzado en una serie de aspectos. Tenemos una pantalla de 6,67 pulgadas, una mayor batería, un mejor sistema de refrigeración y pequeños sistemas como el motor de la cámara retráctil.

El aspecto de la parte trasera deja el feo plástico del modelo original para dar paso a un cristal mate, muy parecido al del Mi 10 Pro, pero con peor recubrimiento anti huellas (al fin y al cabo, cuesta prácticamente la mitad). Aún así, mucho mejor sensación que la mayoría de cristales brillantes, a los cuales se les nota mucho la grasa de las manos.

La protuberancia de la cámara es genial. Vivimos en una época en la que las mejores cámaras móviles tienen un grosor que hace que sí o sí tengan que resaltar. Esto generalmente es un problema, porque según la ubicación de las cámaras puede mostrar un desequilibrio al dejarlo sobre la mesa.

El móvil de Poco las tiene en la zona central un espacio circular donde están las cámaras. Esta superficie es enorme y cuando el móvil está sobre la mesa tiene inclinación, pero una inclinación equilibrada y estable que hace que el grosor de la cámara no influya en la experiencia de uso.

USB C, altavoz, micrófono y ranura SIM.

Jack de auriculares, puerto infrarrojos, micrófono y ranura para la cámara popup.

La cámara aparece cuando está activa, y si detecta que el móvil se cae se guarda automáticamente.

Botones de encendido (rojo) y volumen. Ambos a la derecha y con una perfecta colocación.

A nivel personal, considero que el diseño del Poco F2 Pro barre por completo a los móviles más caros de Xiaomi, aquellos que presumen de entrar al sector premium, pero que están plagados de errores, como la malísima ubicación de las cámaras y altavoces del Mi 10 Pro.

Una pantalla grande y de buena calidad, pero atrás respecto a la competencia

En un año en el que la mayoría de móviles han optado por altas tasas de refresco, Poco ha añadido un panel más conservador con una tasa de 60 hercios. A pesar de ser un móvil rápido, en relación al resto de terminales de alta gama se siente mucho menos fluido que terminales con pantallas de 90, 120 o 144. No es que 60 imágenes por segundo sean insuficientes, ya que llevamos años con ellas. No obstante, una vez te acostumbras a estas pantallas tan fluidas, llegas a ver las de frecuencia tradicional muy lentas.

Donde si que no han escatimado es en la calidad del panel, y es que su pantalla de OLED con HDR10, de 6,67 pulgadas y resolución FullHD es de gran calidad. La reproducción de color y niveles de brillo son muy buenos, y las opciones disponibles en los ajustes para personalizar la experiencia de visionado permiten que la pantalla quede a nuestro gusto.

A pesar de que el panel es HDR, cuando utilizamos aplicaciones de streaming como Netflix no tenemos soporte para contenidos HDR, ya que el móvil debe ser certificado para este propósito. Si que tenemos soporte para HD por Widevine L1, algo que no tenía el Poco F1 original cuando lo probamos (aunque más tarde lo recibiera a través de una actualización de software). No nos extraña que con el tiempo el F2 Pro sea certificado para contenidos HDR, pero de serie es una ausencia con la que debemos contar.

Como extra en la sensación de la pantalla, tenemos un motor de vibración táctil muy bueno. Algo peor que el del Mi 10 Pro, pero muchísimo mejor que el de todo el catálogo de Xiaomi en su gama alta de 2019. Es muy agradable tener esta sensación al interaccionar con elementos táctiles como el teclado.

 

Para complementar el aspecto multimedia tenemos un único altavoz que si bien no suena mal, tiene poca evolución respecto al Poco F1. El jack de auriculares no solo se mantiene, sino que además mejora con soporte para Hi-Res Audio, un valor clave para los entusiastas de la música.

El jack es principalmente importante porque, al menos a nosotros, el sonido por bluetooth no nos ha funcionado especialmente bien. Situaciones cotidianas como dar un paseo por la calle, escuchando música y con el móvil en el bolsillo a veces tenía interrupciones en la reproducción. Es imposible saber si es un problema de hardware o si se solucionará con alguna actualización, pero es importante tenerlo en cuenta.

Poco es potencia, y no podía faltar el mejor hardware

La mayor seña de identidad de Poco es la potencia, y en el sucesor del F1 tenemos también el mejor procesador disponible. Este año es el Snapdragon 865, el cual viene acompañado sí o sí por un modem con 5G. En todos los aspectos tenemos la máxima velocidad, la cual se siente limitada por la tasa del refresco del panel, tal y como comentamos al hablar de la tecnología de la pantalla.

Más allá de la sensación de no estar sacando la mayor sensación de velocidad, este móvil nos ofrece una garantía de rendimiento con cualquier aplicación, un rendimiento garantizado no solo para hoy, sino para los próximos años, y es que basta con ver que hoy en día el F1 con casi dos años sigue dando la talla para entender que el F2 Pro aguantará el paso del tiempo con la misma o mejor solvencia.

Como añadido a la experiencia de software tenemos a MIUI con el launcher de Poco, el cual nos gusta muchísimo más que el de Xiaomi tradicional. Tenemos Google Discover y un cajón de aplicaciones que categoriza las aplicaciones automáticamente.

En el caso de que seas de los que disfruta cambiando de ROMs, Poco es muy abierta a las modificaciones de software y este móvil con tan poco tiempo tiene ya bastante comunidad. La cantidad y calidad de las ROMs con el F1 terminó siendo un aspecto clave, y en este sentido nos alegra ver que Poco sigue manteniendo la esencia.

En autonomía tenemos una batería de mayor capacidad, pero esta no se traduce en una mejora de autonomía clara respecto al Poco F1 original. Sigue siendo una batería que durará sin problemas día y medio. Quizás un tanto decepcionante, si tenemos en cuenta que pesa un 21,4 % más y la batería es un 17,5 % mayor.

Una cámara que no es estelar, pero que cumple

Uno de los factores clave en la experiencia del primer Poco eran sus cámaras, que sin llegar a ser revolucionarias conseguían un buen nivel de calidad. Con la escala de precios es natural que aumente el grado de exigencia, y en lo que respecta a tecnología de sensores, Poco ha cumplido:

  • Cámaras traseras:
    • Principal de 64 Mpx con sensor Sony IMX686 con OIS y grabación 8K.
    • Gran angular de 13 Mpx.
    • Macro de 5 Mpx.
    • Sensor de profundidad de 2 Mpx.
  • Cámara delantera:
    • Principal de 20 Mpx, f/2.0.

Los resultados de la cámara son normalmente satisfactorios, aunque la calidad está lejos de lo que puede ofrecer un buque insignia. La cámara de Xiaomi sigue con el mismo defecto de siempre, y es que de serie el HDR está desactivado y tienes que activarlo manualmente. Una vez lo activas, cierras la cámara y al rato vuelves a abrir el móvil, volverá a estar desactivado. La decisión es clásica en Xiaomi, no entendemos por qué lo hacen y no consideramos que sea apropiada.

En las fotografías finales verás que, en términos simples, «hace buenas fotos». La mayoría de usuarios no van a tener quejas, ya que la definición de las imágenes es correcta, funciona en muchas situaciones y el modo macro es una delicia. Si eres de un perfil más exigente, seguramente termines apreciando unos tonos verdes y azules en las plantas y el cielo exagerados, incluso con la IA desactivada.